<<< FVERZA CRISTAL >>>
 

Así comenzó el amor entre mi Extremo y Yo.

Corría el 17 de abril de 1991, y yo hincha confeso de la celeste acudí a verlo. Jugamos de preliminar. Junto a mi primo habíamos llegado muy temprano al estadio  nacional en unos micros viejos desde san martín de porres. Como no nos alcanzaba el dinero para comprar entradas para la tribuna oriente, donde se encontraba ubicada la barra del cristal; tuvimos que comprar para la tribuna sur. Aun era temprano solo habían hinchas celestes, pero igual que yo no podían comprar entradas para oriente.

Pasaban los minutos y cuando faltaba poco para el inicio del partido, en la tribuna norte que no estaba habilitada, aparecieron alrededor de 150 muchachos portando banderas celestes, tiras, bombos, tárolas, etc. Dándose a conocer como la barra popular del Sporting Cristal. Grande fue la emoción que nos embargo a todos los celestes que estábamos en sur e inmediatamente salimos del estadio para dirigirnos a norte con nuestra barra; y la llamaríamos así por siempre.

Al ver que norte no estaba habilitado al público, decidimos hablar con un policía para que nos deje entrar.
Luego de cruzar algunas palabras “llegamos a un trato” y pudimos ingresar.
Cuando ingresamos nos sorprendió lo organizados que estaban los de la barra.
Mi primo me decía: “por fin tenemos nuestra barra popular”. La mayoría de los integrantes de la barra eran jóvenes estudiantes, yo recién salía de mi adolescencia y me junte a los muchachos de mi edad. Cuando salio el equipo empezó la fiesta, desde oriente y popular tiraban papelitos, sonaban “cohetones” y cantaban los himnos a la celeste.


Yo sabía algunas canciones y trataba de aprender las nuevas. Ese día fue maravilloso, ganamos en la cancha y sobre todo, nunca mas iba a estar solo. Tenia a mi propia barra. Desde ese momento comenzó el idilio entre la barra, la celeste y yo. “tuve que esperar un mes para que me reconozcan como barrista, después de viajar y pagar con la mia mis entradas. Después de todo valió la pena esperar”.

Lo que les acabo de contar, es mi propia experiencia que deseaba compartirla con ustedes, antes de hablar de lo que es el extremo en si.